Cuestionando la superficialidad y la autocomplacencia de la sociedad burguesa de los años 20, surge, de las cenizas del dadaísmo, un nuevo movimiento artístico. El descreimiento y el desprecio por esa sociedad enceguecida por el progreso científico y técnico, ubica a los surrealistas muy cerca de sus predecesores dadaístas. Ambos movimientos hacen frente a la realidad del momento con una propuesta de “anti-arte revolucionario y nuevo”. Sin embrago, el surrealismo introduce una nueva cuestión, introduce un método.

André Breton, propulsor y líder de este movimiento, escribe en 1924 el primer “manifiesto surrealista” en el cual propone un método de creación y liberación individual que intenta eludir los controles de la razón y se basa en la espontaneidad y en la libre exteriorización de las cuestiones más profundo del ser. El surrealismo se propone trasladar a “esta realidad”, imágenes de aquella otra realidad secreta e inconsciente.

“ Surrealismo, s.,m. – Automatismo psíquico puro mediante el cual se intenta expresar verbalmente, por escrito o de cualquier otro modo el funcionamiento real del pensamiento. Dictado mental sin control de la razón, más allá de cualquier consideración estética o ética.

 
 
 

El surrealismo surge en pricipio como un movimiento de carácter literario y luego se extiende a las artes plásticas donde intervienen De Chirico, Arp, Man Ray, Msson, Picabia, Miró, Ernst, Klee y Magritte, entre otros.

A continuación, algunos extractos del Manifiesto Surrealista.