Minimal. En los últimos años esta palabra ha recibido mucha publicidad en el contexto del techno y la música dance en general. Pareciera que contrariamente a lo que se pudiera haber imaginado John Cage, el minimalismo ahora está de moda, y el resultado se puede ver en la gran cantidad de productores y djs que en los últimos años se han volcado hacia esta tendencia. Mucha de la música que es calificada como "minimal" no responde totalmente a lo que son las características
del género, pero a esta altura ya sabemos que las etiquetas son todo menos exactas...
"No importa si en vez de un hihat pones un ruido digital, y en vez de un bombo pones un click, va a seguir siendo house music". Esta frase es un buen punto de partida para introducir a Ricardo Villalobos, uno de los (a veces) involuntarios gurúes del género, quien a pesar de haber dado a luz (junto a otros) a toda una sub-rama del techno, mantiene como fundamento el ritmo madre del house, que en definitiva permea absolutamente todos los géneros de la música bailable.
Este chileno-alemán ha creado su propio estilo en base a sus características producciones: paranoicas, sutiles y siempre insinuando explotar sin hacerlo. Para esto Villalobos se vale de sus variadas influencias: El Techno y el House, desde Detroit hasta Berlín, la IDM en el gusto por los errores digitales y sus símiles, y finalmente uno de los factores que lo une a otros productores como Luciano o incluso Akufen: su gusto por incorporar elementos de la (llamémosle) "música tradicional" (¡énfasis en las comillas!) como por ejemplo el dub, el folklore, el jazz y otros.
He decidido no comentar un disco en particular de Villalobos dado lo variado de su producción, así que prefiero hacer mención de algunos de sus trabajos y dejar en manos del lector, el decidir cual escuchar. En "Thè au Harem d'Archiméde" el músico se desenrolla con 9 largas pistas de un trance cuasi-tribal que evoluciona imperceptiblemente, ya que pareciera que todos los temas fueron tallados por los mismos sonidos (una mezcla de baterías de máquina de ritmo y sonidos reales -como por ejemplo vasijas-), pero con variaciones en los timbres y la aplicación de efectos. "Alcachofa" contiene pistas que demuestran la atención al detalle del chileno, donde la microestructura es explotada al máximo, con imperceptibles cambios compás a compás. "Achso", lanzado en el sello de Luciano (Cadenza Records), desarrolla más este concepto con pistas altamente cargadas, con cambios de ritmo y estructura pero un sonido mas acorde al estilo Cadenza. Y si todavía siguen con ganas de acercarse un poco al en vivo de este productor, puede conseguir alguno de los varios sets en vivo que pululan por Internet, mostrando actuaciones acertadísimas así como noches de abstracción extrema.
"...la musica de Villalobos se siente como un subir y bajar al mismo tiempo....", decía alguien en un articulo de Internet, y esa frase da una buena idea del sonido que hace bailar a muchos, y preguntarse cómo moverse a otros
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