Hombre versátil, de expresión atenta y somnolienta, es considerado uno de los grandes directores de las ultimas dos décadas. Sus filmes atentan contra cierta cara estereotipada de Hollywood; aunque algunos sugieran que ya es demasiado tarde.
Este hombre –que gusta del escribir- utiliza el genero “épico” como elemento característico en sus filmes; del parar al hombre frente a un conflicto fundamental, que sin quererlo nos habla (y nos intenta explicar) de un todo.
Ganador de tres Oscar: El primero por la adaptación a pantalla del guión “Expreso de Medianoche” (Alan Parker), gran película con Brad Davis como protagonista.
Además a realizado la adaptación para cine de historias como “Conan, el Bárbaro”, “Year of the Dragon” y “Scarface”.
Otros films suyos, quizás los más más “vietnaminisados” son Platoon (1986) y Nacido el 4 de Julio (1989).
Una interesante característica de su filmografía es la de utilizar distintos formatos durante el rodaje (desde VHS pasando por 8 mm y 70 mm, hasta el codiciado 35).
Veamos sus filmes en una introspectiva efímera pero necesaria.
The Hand / La Mano (1981)
Un intento por incursionar en el género del “suspense”. Un sobrio Michael Caine y un buen manejo de climas. Sin embargo, no se vislumbraba el genio aún.
Salvador (1986)
La primera perla de O. Stone sobre la actuación de un periodista en tierras Salvadoreñas durante los 80’, James Woods en un papel descollante. Rotura de imágenes en VHS como pocas veces, véanla made in Uruguay.
Platoon (1986)
¡Autobiográfica? Algunos opinan que fue su mayor gran película, otros que era un momento propicio para el relato, aunque muchos se quedan con el cast y la actuación de William Dafoe. Un trabajo de fotografía irrepetible, una tragedia de avanzada.
Wall Street (1987)
Vuelve a USA con el mercado y sus influencias como tema de interés; el planteo es interesante pero se queda en el estudio de caracteres. Magistral actuación de Michael Douglas (Oscar incluido) y una mirada que busca objetivo…
Talk Radio / La radio ataca (1988)
Película pseudo independiente, con el ego del genio de Eric Bogoshian en la vuelta y un guión de la puta madre. El publico de una radio (con los temas que caracterizan a la audiencia) y un magnate de la crueldad puesto bajo presión. Formidable y original como pocas para la época.
Born on the Fourth of July / Nacido el 4 de Julio (1989)
¿Qué decir de este filme? Biografía de Ron Kovic (veterano de Vietnam), su vida, sus conflictos y una actuación de Tom Cruise digna de destacar. Excelente realización con el “Non American Dream” como tópico recurrente.
The Doors (1991)
Un juego dinámico de entretelones sobre el -genial- cantautor del grupo que le pone nombre al filme. Buena banda sonora, actuaciones ajustadas; no mucho más de lo que conociéramos vía el documental o gracias a su performance como “artista”. Digamos que Stone sella su relación con el DP que lo seguirá durante (casi) la totalidad de su filmografía.
JFK (1991)
Uno de sus filmes más completos y retóricos; con actuaciones secundarias descollantes (Kevin Bacon, Tommy Lee Jones, Donald Sutherland entre otros).
Un trabajo de guión técnico y edición pocas veces superado en al época; el hecho presenta una cara siniestra del evento político y nos deja con las asperezas de este sistema del terror. Una joyita del cine yanqui.
Heaven and Earth / (1993)
Una vuelta de tuerca al cine sobre Vietnam (cierra su trilogía con este filme), donde Hiep Thi Le –en una actuación más que memorable- narra la vida de una chica oriental luego de las ocupaciones francesas y norteamericanas. La aparición de un esposo yanqui (comandante del ejército) y los conflictos de pareja en diferentes sociedades, alternando con la angustia del pasado que vuelve. Caso aparte la performance de Tommy Lee Jones.
Natural Born Killers / Asesinos por Naturaleza (1994)
A mi entender, una locura psicodélica con ribetes de juego de maquinita y Romeo y Julieta. Los personajes encuentran su lugar, y la cámara/edición no nos deja tranquilos. Una apuesta retorcida en esto del cine del Primer Mundo (tampoco dio dividendos). Y de que “tomó a la cabra por detrás”, no hay duda alguna. Hay escenas perdidas pero únicas, tómenlo como un gran sueño eclesiástico. Una bomba… tengo el póster (la, la, la).
Nixon (1995)
La vida junto al poder y el ocaso del presidente Nixon. Muchos interiores y un trabajo de flashback lucido; una composición camaleónica de Sir Anthony Hopkins (en un rol que calza de maravilla) para una exigencia no menor. Trabajo aparte de iluminación y decorados.
Para mi gusto, las 3 horas, 10 minutos de duración se hacen un poco largas (seguro se perdió al publico joven), pero nos deja una marca sobre la influencia de lo histórico en su obra / carrera (la de O. Stone me refiero, no?).
U-Turn / Camino sin retorno (1997)
Un pinturita de caracteres como solo Stone puede pastelear; cine bizarro e inequívoco (“you like it, or not”). Volvemos a un trabajo de fotografía y edición muy pero muy rico. Sean Penn y secuaces no tienen desperdicio, las situaciones –locales- señalan la vivencia diaria en nuestros micromundos.
Any Given Sunday / Un domingo cualquiera (1999)
Otra locura sobrenatural, de otro micromundo (pero que atañe a millones de norteamericanos), bajo el estudio de este director “único” en su género. Mucha plata, tomas arriesgadas y un guión que no termina de gustar. La banda sonora trata no en vano de colaborar, pero la ligereza de las actuaciones (por repetición de la industria) no ayuda -excepto la de Cameron Diaz-. Véanla, pero en cine.
Persona Non Grata (2003)
Aquí realiza dos trabajos que merecen el respeto de su persona. ¿Motivo?… No se deja ultrajar sin reparo por el cine Hollywoodense y necesita salir a buscar otra cara del evento en si mismo. Aquí se mete dentro del conflicto Israelita – Palestino; el manejo de cámara es amateur (estudiantes) pero la necesidad de plasmar el conflicto y la edición salvan el producto (que además posee una postura cierta).
Comandante (2003)
¿Se va Fidel? Esperemos que no, para la cantidad de basura que recorre el poder; él es uno más pero con disfraz. Aquí Oliver Stone se da el gusto de tener charlas muy intimas con el “Comandante” y sacar varios trapitos al sol. Otra gema a nivel del poder mediático del director, que accede a sectores políticos originales. Se vieron ambas por Cinemax.
Oliver y Fidel un solo corazón (aunque juegan a diferentes cosas).
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