En la hoja:
“… Es incierto el lugar donde la muerte nos espera; esperémosla, pues, en todas partes. La meditación de la muerte es la meditación de la libertad. Quien aprende a morir deja de ser esclavo. Saber morir nos libera de toda sujeción y forzosidad. No hay nada doloroso en la vida para quien ha comprendido que no es un mal su privación.”
En la hoja 138 del libro Ensayos Escogidos, del artículo “Filosofar es aprender a Morir”,
1572. |