“Ciertamente, mis filmes son comedias, pero muy tristes y dolorosas. Hay espectadores que se limitan a reír y reír, como si todo fuese un chiste, pero para mí se trata de algo serio, con gravedad moral. A veces pienso que mis películas no son para todo el mundo. En especial, no son para esa gente a la que tanto le gustan.”

 

 

 

 

¿Qué hace tan significativo a este autor? ¿Es la crudeza de su mirada? ¿Es la incisiva moralidad explícita en sus films? ¿Es el trabajar sobre lo políticamente incorrecto?

Creo ver que Todd Solondz cuenta con una gran simpatía en el mundo intelectual “progre” porque este mundo, ingenuamente, cree a su vez advertir la auto-referencia en la mirada de este director sobre la sociedad norteamericana. Basta ver una foto de Solondz para comprender a cada uno de los personajes que constituyeron sus films, y para, en cierto sentido, permitirle jugar crudamente con aspectos sórdidos de nuestra sociedad. Solondz tiene carta libre porque en el fondo, para nosotros, él es un nerd, un down, un discapacitado.

Sí, pero con la singular agudeza de describir a una sociedad que, muy particularmente, esta clase intelectual (quizás pseudo-intelectual) detesta de sobremanera. Solondz tiene carta libre no sólo por ser un down, sino porque como down nos habla de la sociedad que lo ha transformado en eso, de sus ironías, de sus complejos, de sus hipocresías…

Así, creo, se suele ver a Todd Solondz. Así, creo, resulta extremadamente cómico. Quizás esta mirada nos permita seguir viéndolo tranquilamente, ya que, de ahondar un poco más, lo cómico se volvería “trágico”, “rechazo”, “impúdico”… Solondz ya no estaría hablando de él y su sociedad, estaría hablando de nosotros y la nuestra. Y para ese entonces, ya no tan intelectuales como creíamos.

 
Por Malatesta
           
 

Welcome to the Dollhouse (1995)

Una adolescente muy fea encuentra las dificultades, por su condición, en el colegio y en su casa. Para colmos, su hermana menor -la pequeña Barbie de la casa-, desaparece, lo que lleva a desarrollar esta historia. Anexado a esto, las relaciones con los chicos juegan un papel más que interesante.

 

Happiness (1998)

Familia típica norteamericana, tres hijas mayores, hombres alrededor de ellas, y la introducción del problema del sexo con menores. La moralidad solondziana a flor de piel, y la ausencia de pruritos en la película que lo impulsó al mercado internacional como cineasta independiente.

 
   
           
 

Storytelling (2001)

La película se divide en dos grandes actos, “Ficción” y “No ficción”, donde el contexto continúa siendo siempre el mismo: la crítica a las dos grandes instituciones de formación humana, familia-instituto. Destacadas actuaciones de Salma Blair, Paul Giamatti y John Goodman en una película que mereció la crítica más severa de otra gran institución, La Crítica.

 

Palindromes (2004)

Nuevamente la cuestión del sexo con menores se lleva el hilo temático de esta última película de Solondz, que a mayor producción le suma mayor ironía. Como aditivo, este filme se convierte en todo un ensayo cinematográfico, donde hay una fuerte apuesta a mover las pasivas estructuras del espectador a través de la provocación del corte diegético en el personaje central, quien no es otra que el mismo palíndromo.