Hoy en día somos ricos, gordos, cómodos y complacientes. Tenemos una alergia incorporada a la información antipática o inquietante. Nuestros medios masivos de comunicación reflejan esto. Pero a menos que nos liberemos de nuestro grueso excedente y reconozcamos que la televisión, por lo general, es utilizada para distraer, engañar, entretener y aislarnos, entonces, la televisión y aquellos que la financian, aquellos que la miran y aquellos en la que trabajan, podrán ver una película distinta demasiado tarde... (…)
Porque si tienen razón, y este instrumento no sirve sino para entretener, divertir y aislar, entonces la pantalla está titilando y pronto veremos que toda nuestra lucha está perdida. Este instrumento puede enseñar. Puede iluminar e incluso puede inspirar. Pero sólo puede hacerlo si los humanos se disponen a usarlo con esos fines. De otro modo, son sólo cables y luces en una caja.
Buenas noches, y buena suerte. |