"Estamos atados al viaje de la supervivencia. Ya no más de esa velocidad que nos llenaba en los 60. Esa fue la falla fatal en el viaje de Timothy Leary. Él agitó América promoviendo la “expansión de la conciencia” sin siquiera pensar en las sombrías realidades que aguardaban a todos quienes le hubieran tomado en serio…
Todos esos patéticos entusiastas del ácido que pensaron que podrían comprar la Paz y el Entendimiento por un saque tres dólares. Pero su pérdida y su fracaso es la nuestra también. Lo que Leary se llevó consigo fue la ilusión central de todo un estilo de vida que él mismo ayudó a crear.
…una generación de lisiados permanentes, buscadores fracasados, que nunca comprendieron la mística y esencial falacia de la Cultura del Ácido: la suposición desesperada de que alguien…o al menos alguna fuerza, nos tiende una luz al final del túnel."