Sin duda no es un libro como otros: no pide ser leído linealmente, más bien reclama aceptar y seguir una trama que construye un objeto complejo. Está hecho de referencias estéticas, antropológicas, críticas siempre, jugando entre el escrito y la imagen, las reflexiones y los documentos mediáticos. El punto de partida fue una muestra de video y fotografía –Porno paisaje- realizada en la facultad de Arquitectura (UDELAR) en octubre del 2004. Este artefacto así construido lleva al lector a algunas preguntas claves: ¿qué seduce en aquello que se ofrece para ser mirado ¿qué regula nuestra sensibilidad? De los caminos a explorar sólo subrayamos algunos según nuestro propio derrotero. Así por ejemplo Sebastián Alonso invita al desmontaje de las apariencias y de sus juegos a partir de las imágenes de la película “Flesh” (Carne, 1968) dirigida por Paul Morrisey y producida por Andy Warhol. -“¿Pornografía o parodia de la pornografía?” (….) Cuerpos escrutados como en una sala de orgías, substancias gozantes, recortadas por el ojo de una cámara, inevitables guiños al Marqués de Sade y a la versión pasoliniana de las “120 jornadas de Sodoma”. ¿Dónde empieza la porno-grafía? ¿dónde se agota? ¿acaso hay un límite para la voracidad del ojo que escruta un cuerpo y pide gozarlo? A lo natural algo viene a oponérsele: el artificio, el simulacro. ¿Y si la verdad del erotismo sólo pudiera alcanzarse por el rodeo del artificio? Entonces ¿de qué sirve en ese terreno pretender un orden “natural”? ¿a quién le sirve? Por las vías del artificio cae también la ilusión de apresar en una representación, en una imagen, al “oscuro objeto del deseo”. “El color no está aquí para animar o naturalizar el rostro (de Liz Taylor) sino para desrealizarlo”, escribió Warhol. (1) En estos procedimientos un efecto de verdad puede producirse para el que allí se deja confrontar: no somos seres “naturales”, somos hablantes y las culturas son nuestro hábitat. La nuestra “¿está pervertida por el dinero? ¿y/o por la técnica? -“Yo pienso – dice Warhol- que el mundo debiera ser una máquina”. (2) ¿Qué es una máquina? se preguntó Deleuze antes de proponernos pensar en términos de máquinas deseantes. Emilio Nisivoccia introduce la cuestión de “los anormales” y de ese empeño que fecha en la arquitectura renacentista por “producir la forma ideal de la normalidad, disciplinando cuerpos y mentes”. (3) Michel Foucault investigó la creación de esa nomenclatura social que embolsó – embolsa - a los anormales en un mundo aparte. ¿Aparte de quienes? De los que realizaban los ideales de sexualidad que respondían a los saberes y poderes de la época. Ideales de familias heterosexuales, monogámicas, con claras diferencias y obligaciones según el género. En ese marco cultural la aparición de los llamados pseudo- hermafroditas era un acontecimiento que ponía en crisis las categorías establecidas. Michel Foucault encontró y publicó las Memorias y documentos de alguien que en el siglo XIX presentificó esta situación. El libro se llama “Herculine Barbin, llamada Alexina B.” El nombre de este libro que reseñamos puede leerse como un póstumo homenaje a quien fue víctima de un sistema de reglas que le acorralaron ante una imposible elección, la de un cambio de género no deseado. Solución que le fuera impuesta y que le llevó al suicidio cuando contaba sólo 28 años. Foucault invita a seguir los vericuetos de este destino trágico pero también a seguir el giro propuesto por O. Panizza que lleva el caso a la dimensión de la “comedia humana”. De la mano de Carlos Musso, Alexina B. invita a seguir la lectura plástica del caso mientras, una páginas más adelante, Lucio de Souza, sitúa la construcción de los cuerpos y de los objetos de placer, en un paisaje que no ignora el papel de la represión, entendida esta en el sentido foucaultiano de técnicas del poder. PORNO PAISAJE fue una construcción expuesta para suscitar acontecimientos. Estos se precipitaron a partir del rechazo público del candidato presidencial Aldo Lamorte que la denunció como “despatarro moral” y sentenciando que las fotografías expuestas “agreden a las personas“ y “a los valores esenciales”. Distintas formas de respuesta asoman en el libro a este hecho que desencadenó su momento de mayor éxito de público. Respuestas indirectas con las que el lector es invitado a armar la suya. Entonces… un libro que abre pistas y hace pensar. Sus raicillas se cruzan e invitan al lector a formular sus preguntas y arriesgar respuestas. |
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NOTAS 1 – Alonso, S; Craciun, M. "Porno Paisaje presenta Alexina B", pág. 32. |