Las invenciones de William Beckford



Dr.Paulo M Kühl
Instituto de Artes - Universidad Estadual de Campinas (Brasil)

 

No es fácil una aproximación a la figura de William Beckford (1760-1844): por más que intentemos, en todo momento tenemos la sensación de que se nos escapa. Por un lado, verificamos cómo él procuró cuidadosamente construir una imagen de sí mismo, en tanto escritor, coleccionista, viajante, etc.; por otro, percibimos que se trata de una imagen volátil, que se revela parcialmente y muchas veces de un modo contradictorio, o aún, que se muestra y esconde al mismo tiempo. Pero por sobretodo, si quisiéramos pensar en sus realizaciones -libros publicados, textos manuscritos, su construcción en Ponthill- casi siempre estamos obligados a realizar referencias sobre diversos episodios de su vida, para poder pasar así a alguna de las lecturas de sus obras.

Este hecho puede ser verificado en las diversas ediciones de sus textos, de las más variadas circunstancias y lugares. El caso de Vathek es ejemplar. Su libro más conocido fue escrito en francés (así como Salomé de Oscar Wilde) en 1782 y publicado en su versión inglesa, hecha por Samuel Henley, en junio de 1786, sin la autorización de Beckford. A propósito, esa primera edición inglesa, no contaba con el nombre del autor, como si Henley desease que el texto fuese leído como un verdadero cuento árabe.

El libro fue publicado en su original francés, en Lausanne, con la fecha de 1787 (en verdad, a fines de 1786, como puede ser leído en un artículo del Jornal de Lausanne del 2 de diciembre de aquel año), con la advertencia al lector que intentaba corregir los errores de la edición inglesa. También en 1787, otra edición francesa, revisada por Beckford, apareció en Paris ( chez Poinçot ), ahora con el adjetivo de cuento árabe. En esta edición, diversas notas de Henley, que aparecieron en la edición inglesa, fueron traducidas. Esta edición francesa fue nuevamente revisada por Beckford y publicada en Londres en 1815. El texto en inglés fue impreso en 1809, luego revisado en la edición de 1816, y publicado, con otra última revisión del autor en 1823. Ya aquí hubo una controversia para establecer una edición definitiva, confiable, más de acuerdo con las propuestas del autor, la grandísima variedad de circunstancias que envuelven a la creación, la traducción y la edición de las varias versiones. Más allá de eso, Beckford ya estaba escribiendo Episodes of Vathek y esperaba ver una edición conjunta de Vathek y los episodios. Es importante recordar que existen versiones manuscritas diferentes de aquellas impresas, muchas veces con cambios significativos. El conjunto de Vathek and the Episodes of Vathek solo fue reconstruido en una bella edición crítica preparada por el Prof. Kenneth Graham, publicada en 2001 (Broadview Press).

 



Podríamos preguntar cuál sería la mejor edición de estas obras, ya que cada una parece contener sus pequeñas (o grandes) sutilezas que revelan los diferentes momentos del autor. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con las memorias de sus viajes por Europa. Una versión inicial, relativa a sus primeras estadías en el continente, Dreams, Waking Thoughts and Incidents , impresa en 1783, fue retirada del mercado antes de ser lanzada; su versión "oficial", Italy; with sketches of Spain and Portugal , fue publicada por primera vez en 1834, décadas después del paso del autor por esos países. Una versión manuscrita de los diarios conteniendo las referencias sobre Portugal y España sólo fue publicada en 1955, por Boyd Alexander. Ciertamente se encuentra uno de los aspectos de la edición a la que el autor sometió sus originales: la versión publicada en 1834 suena mucho más comedida, elimina los hechos más picantes, que de alguna forma comprometerían de ahí en más su avalada reputación. Pero si su texto "oficial" ya era lo suficientemente atractivo, en los diarios y manuscritos encontramos, de manera más pronunciada, todo el sarcasmo e ironía del autor. Es también, en cierta medida, un poco más de esto lo que parece ser su intimidad, sus aspiraciones, sus deseos y sus frustraciones. Con todo, aún aquí es difícil establecer en cuánto él está construyendo y transformando una imagen de si mismo.

Como hemos mencionado, Beckford construyó verdaderos enigmas que forman una imagen multi-facética de su personalidad. Todo el tiempo, elementos biográficos se confundan con su obra y su imagen y son constantemente citados para explicar diversos aspectos de sus actividades. Su vida, por cierto, fue marcada por un gran escándalo: su interés por el joven William Courtenay que se hizo público en 1784, llevándolo a la desgracia que acabaría con sus pretensiones políticas. Además de eso, podemos citar otros episodios: la muerte de su padre, cuando tenía diez años, la prematura muerte de su mujer en 1786, después de dar a luz a la segunda hija del casamiento, su exilio más o menos voluntario hacia el continente europeo durante muchos años, las diferencias con el embajador inglés en Portugal y la imposibilidad de ser oficialmente presentado en la corte portuguesa, los repetidos amoríos por los jóvenes niños, etc., ligados a sus extravagancias sustentadas por su fortuna (como viajar con un gran séquito, o la carísima construcción de Fonthill Abbey). Todo esto es incesantemente mencionado como factor determinante de un modo u otro de su obra.


 

Entretanto, como recuerda Dick Claésson, Beckford es un perito en la creación de un gran personaje que mezcla la ficción y la realidad, construyendo una "leyenda biográfica" (en el sentido propuesto por Boris Tomashevsky en 1923), que puede ser leído a través de sus obras de ficción y las autobiográficas. Si pensamos que el autor "editaba" las cartas que había escrito, un poco después de haberlas enviado, podemos ver con otros ojos su primer libro publicado: Biographical Memoirs of Extraordinary Painters (1780). Ya para la época, el libro sugería las más variadas lecturas: un román a clef , una serie de sátiras contra conocidos pintores, el divertimento de un diletante de artes, etc. De hecho, en este primer libro se encuentran reunidos elementos que marcarían la manera de cómo el autor narraba su vida: concomitancia de personajes "reales" y "ficticios", la centralidad en la experiencia estética, los varios desmanes, pasiones y obsesiones que envuelven a los personajes, el uso de convenciones literarias para narrar episodios biográficos y así consecutivamente. En este pequeño libro, se percibe con claridad la estructura de las fábulas infantiles, la mitologización de los personajes y el uso de convenciones propias de la escritura de biografías artísticas. De cierta forma, podemos transportar esa actitud a los registros y pistas que Beckford dejó sobre sí mismo.

Cuando volvemos a Vathek , notamos la presencia de un gran desgarramiento de vida, de una entrega casi ciega a las pasiones, que en todo momento parece esperar alguna forma de punición y de arrepentimiento. Del mismo modo, los Episodios narran los excesos de otros personajes, transportándonos a un mundo fantástico, aterrador, seductor, creando una cartografía de las pasiones más extremas. Esos elementos siempre significaron un problema para la crítica: ¿cuál es el origen de todo eso?




Muchos miran hacia su biografía, al pequeño huérfano, rico y mimado, que tenía a su disposición todo lo que deseaba; un joven bañado en las artes, que podía beber de la tradición de la literatura oriental, de modo de componer una gran fantasía que integrase elementos autobiográficos, como tantos críticos quisieran reconocer en su obra más conocida. Pero de una vez es necesario comprender que, al combinar la creación literaria con posibles elementos de su propia vida, Beckford edificó un mundo propio, al que nos adentramos de a poco y sin aviso. Llegamos así, a textos de ficción o de viajes, a través de un discurso seductor y envolvente, que parece dar diversas pistas sobre el autor y sus contemporáneos. Las pistas nunca son claras y por veces son intencionalmente engañosas, pues nos dan algunas certezas que a todo momento se deshacen. Tal vez venga de ahí el gran interés por Beckford y su producción, por su vida y sus obras que componen a un gran y seductor arcano.

Con todo, más allá de tentarnos con resolver los enigmas, resta, sin duda alguna, el placer de la lectura y sus diversos niveles de interpretación. Es interesante pensar como, mal o bien, con algunos pequeños momentos de relativo olvido, la obra de Beckford viene siendo leída, apreciada, criticada y comentada, en diversas lenguas. Biographical Memoirs of Extraordinary Painters y Vathek despertaron un gran interés cuando fueron lanzados. Vathek permaneció como referencia fundamental de una literatura orientalizante que, al mismo tiempo, se consagró en la categoría "gótica". Autores como Byron, Poe, Mallarmé y Borges, entre muchos, demostraron gran fascinación por Beckford, de cierta forma ayudando a perpetuar la llama de interés encendida. Las diversas ediciones ilustradas del Siglo XIX y del Siglo XX atestiguan la seducción constante, que, así mismo, conduce al redescubrimiento de otras obras del autor. El gran mito engendrado por Beckford también sirvió para crear una legión de admiradores, a veces fanáticos, construida por personas provenientes de las más diversas formaciones, con intereses de lo más variados. Y, de ese modo, su obra viene siendo leída e investigada, redescubierta y vivificada hace más de doscientos años. Más allá de eso, abundan los estudios académicos sobre el autor, revelando nuevos aspectos antes desconocidos. Textos escritos bajo seudónimos -tal vez una más de sus provocaciones- vienen siendo identificados, aumentando aún más el interés por él; sus manuscritos, que contienen diversos textos de su extensa vida, también vienen siendo investigados y publicados.

Afortunadamente, existen excelentes sites dedicados a William Beckford. El más completo es Beckfordiana, The William Beckford Website (http://beckford.c18.net/), mantenido por Dick Claésson y alojado en el Centro Internacional de Estudios del Siglo XVIII, Ferney-Voltaire. Allí es posible encontrar mucha información sobre el escritor, ediciones electrónicas de diversas obras de su autoría, así como textos que versan sobre la obra y la vida de Beckford. Además de eso, es posible encontrar links para otros sites de interés.

El facsímile de la edición en francés de Vathek (Lausanne, 1787), así como el texto de Mallarmé sobre el libro pueden ser leídos en Proyecto Gallica (Biblioteca Nacional de Francia) , http://gallica.bnf.fr.
Existe igualmente un grupo de discusión sobre Beckford: http://groups.yahoo.com/group/Williambeckford/.
Las obras de Beckford fueron traducidas en diversas lenguas; se trata de una extensa lista de publicaciones, pero la referencia de los libros pueden ser encontrado en sites de librerías y editoriales.